Hugo Brehme nació en 1882 en Eisenach Turingen, antes Alemania Oriental. Manifestó desde niño su afición por la fotografía, dedicándose a estudiar lo más avanzado que existía en Europa y adquiriendo el mejor equipo profesional para realizar su trabajo, en un largo viaje por África. Desgraciadamente en este continente contrajo malaria y por problemas de salud ya no pudo concluir el trabajo que deseaba, por lo que decidió viajar a América. Se embarcó y llegó a Panamá en el año de 1905. Ahí permaneció conociendo y viajando por Centroamérica, tomando sus primeras fotografías en el canal de Panamá, Honduras, El Salvador y Guatemala.

 

Continuó su viaje hacia México y en la península de Yucatán, realizó interesantes recorridos fotográficos por las zonas arqueológicas captando con su lente lo más relevante de la cultura maya. A través de Chiapas, Tabasco y Oaxaca llegó a Veracruz donde quedó impresionado por su vegetación, fauna y arqueología.

 

Recorrió poblaciones, zonas cafetaleras, el cultivo de la caña de azúcar, convivió con los indígenas descubriendo sus costumbres y fiestas religiosas, para de esta manera ser guiado a las florestas vírgenes, el paisaje tropical, el cultivo del coco y el plátano, y haciendo a pie o a caballo expediciones de varias semanas.

 

Esta preferencia por el paisaje lo hizo realizar largos viajes hasta los volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl y el Pico de Orizaba, siempre acompañado de los habitantes del lugar quienes lo conducían por los lugares más interesantes. Hugo Brehme quedó cautivado por la majestuosidad y tranquilidad de los gigantescos volcanes, realizando verdaderas obras de arte fotográfico, dejando de esta manera testimonios de estos hermosos lugares.

 

Incansable viajero, siguió su recorrido por los Estados de la República Mexicana, captando con su lente de manera limpia y cuidadosa todo el esplendor de la arquitectura colonial, civil y religiosa, monumentos y jardines, costumbres mexicanas y rostros indígenas, inclinándose siempre por la fotografía de paisaje, su verdadera pasión.

 

En 1926 se publica en Alemania el libro México Pintoresco donde, haciendo acopio de exquisitas escenas sobre el paisaje y el pueblo mexicano Hugo Brehme pudo proyectar una imagen auténtica de México. Esta obra tuvo dentro de los medios fotográficos europeos y del mundo en general, una gran aceptación y reconocimiento por su excelente calidad temática y fotográfica.

 

Trabajó arduamente, con disciplina y paciencia, dedicado a la toma y proceso de negativos y fotografías, cuidando celosamente la conservación de los archivos. Hacia los años cuarenta, estableció en la calle de Gante, en la Ciudad de México, su estudio fotográfico, donde continuó su trayectoria profesional.

 

De esta manera Hugo Brehme dejó un testimonio gráfico de su patria adoptiva que es México, donde permaneció hasta su muerte en 1954, dejando un extenso archivo que conforma hasta la fecha la memoria gráfica de México.